
Un software a medida cuesta desde 9.000 € + IVA con nosotros. Ese es el precio de partida para una herramienta que resuelve una tarea concreta: unas pocas pantallas, tus datos dentro y la conexión con lo que ya usas. A partir de ahí sube con cada pantalla, cada programa que haya que conectar y cada tipo de usuario. Te damos el precio cerrado antes de empezar.
Si buscabas una cifra única, no existe: un programa para que los técnicos rellenen partes en el móvil y un ERP con almacén, compras y facturas no se parecen en nada. Lo que sí podemos darte es el precio de partida de cada tipo de proyecto y lo que hace que se mueva.
Precios de partida por tipo de proyecto
Son nuestros precios "desde", sin IVA, para el alcance más pequeño que tiene sentido en cada caso:
| Proyecto | Desde | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Automatización con IA | 2.500 € | Quitar una tarea repetitiva: leer correos, rellenar fichas, mover datos |
| Tienda online | 3.500 € | Vender tus productos por internet |
| Software a medida | 9.000 € | Una herramienta para una tarea que hoy te come el día |
| CRM a medida | 9.000 € | Clientes, oportunidades y presupuestos en un sitio |
| App móvil | 15.000 € | Una app publicada en las tiendas a tu nombre |
| ERP a medida | 20.000 € | Stock, compras, ventas y facturas conectados |
El mantenimiento va aparte en todos y no tiene cuota por usuario. Si lo tuyo es un CRM, tienes el detalle en cuánto cuesta un CRM a medida. Los precios de todos los servicios están en la página de precios.
Qué sube el precio de un software a medida
Con el mismo punto de partida, dos proyectos pueden acabar en presupuestos muy distintos. Estas son las razones más habituales:
- Más pantallas. Cada pantalla es diseño, programación y pruebas. Un programa con cinco pantallas cuesta menos que uno con veinte.
- Más tipos de usuario. Si la oficina, los técnicos y los clientes entran al mismo programa, cada uno necesita sus permisos y sus vistas.
- Conexiones. Conectar con un programa que tiene API es más rápido que hacerlo con uno antiguo que no la tiene.
- Reglas de negocio. Cálculos de precios, turnos, comisiones o plazos que dependen de varias condiciones.
- Datos que hay que pasar. Cuanto más desordenados estén, más trabajo cuesta dejarlos limpios.
- Documentos que se generan solos: partes, presupuestos, informes o facturas con tu formato.
- Uso en el móvil o sin conexión, para equipos que trabajan en la calle.
Lo que no sube el precio es el número de personas que lo usan. No hay cuota por usuario.
Por qué dos presupuestos se parecen tan poco
Si pides precio a tres proveedores por el mismo programa, es normal que recibas tres cifras muy distintas. Casi siempre es porque no están presupuestando lo mismo.
Las diferencias suelen estar en cuatro sitios:
- El alcance. Uno cuenta diez pantallas y otro cinco, porque entendió el encargo de otra forma.
- La forma de cobrar. Un precio cerrado incluye el riesgo de que algo lleve más de lo previsto; un precio por horas lo deja de tu lado.
- Lo que queda fuera. Migración de datos, formación, diseño de pantallas o pruebas pueden estar incluidos o no.
- El mantenimiento. Algunos lo incluyen unos meses, otros lo cobran desde el primer día, otros no lo mencionan.
Para comparar de verdad, pide a todos que separen esas cuatro partes. Y desconfía del más barato si no explica qué deja fuera.
Qué va incluido y qué no
En nuestros presupuestos de software a medida, CRM y ERP van incluidos el análisis de cómo trabajas, el diseño de las pantallas, la construcción por partes, la migración de tus datos y la formación del equipo.
Van aparte el mantenimiento (copias de seguridad, actualizaciones, arreglos y pequeños cambios) y el alojamiento si tienes que pagarlo a un tercero. Pide siempre que te lo separen, sea quien sea el proveedor. Un presupuesto barato que deja fuera la migración o la formación acaba saliendo caro.
Lo que cuesta no hacerlo
La comparación útil se hace contra lo que ya pagas, o contra lo que pagarías por arreglarlo con programas de serie.
Muchos programas de gestión cobran por usuario y mes. Odoo, por ejemplo, publica sus planes con precio por usuario al mes. Las herramientas que conectan unos programas con otros, como Zapier, cobran por uso: su plan gratuito incluye 100 tareas al mes y los de pago suben según las tareas que hagas. Nada de eso es malo, pero suma.
Haz esta cuenta antes de pedir presupuesto:
- Apunta lo que pagas al año en suscripciones relacionadas con la tarea que quieres resolver.
- Calcula las horas que se van cada semana en copiar datos de un sitio a otro, y ponles precio.
- Mira cuánto crecería todo eso si el equipo creciera.
Si el resultado es pequeño, quédate con lo que tienes. Si es grande y sigue creciendo, un programa propio suele recuperar lo que cuesta.
Empezar con una primera versión
No hace falta construirlo todo de una vez. La forma más segura de empezar es una primera versión con lo mínimo que resuelve el problema principal. En el sector se le llama MVP, producto mínimo viable.
Una primera versión sirve para tres cosas:
- Ver si el equipo la usa de verdad antes de invertir más.
- Comprobar que el proveedor entrega lo que promete, en el plazo que dijo.
- Decidir lo siguiente con datos y no con suposiciones.
Así trabajamos de todas formas: lo construimos por partes y lo vas probando mientras avanza. El plazo de cada parte va por escrito en el presupuesto.
Si dudas entre hacer algo a medida o quedarte con un programa de serie, lo explicamos en la guía de software a medida para pymes.
Cómo pedir un presupuesto útil
Cuanto más claro llegue el encargo, más ajustado será el precio. Antes de pedirlo, prepara:
- La tarea que quieres resolver, en una frase.
- Quién la hace hoy, con qué herramienta y cuánto tiempo le lleva.
- Los programas con los que tiene que hablar.
- Quién lo va a usar y desde dónde.
- Qué tiene que pasar para que digas que funciona.
Y a cualquier proveedor, pregúntale lo mismo: si el precio es cerrado o por horas, qué incluye, cuánto cuesta el mantenimiento al mes, cuál es el plazo y cómo te llevas tus datos si un día cambias. Con nosotros, el precio cerrado lo tienes antes de empezar y los datos son tuyos.
En la página de software a medida tienes qué incluye y cómo lo hacemos. Respondemos de lunes a viernes, de 9 a 19 h, en menos de 2 horas.
Las matrículas llegan por la web, los pagos se apuntan en un Excel y los recibos se hacen a mano.
El alumno se matricula en la web y queda dado de alta con su grupo y su horario. Cada mes se generan los recibos y se marca quién ha pagado. La dirección ve en un panel las plazas libres de cada grupo.
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